Más de cuatro millones de personas han resultado afectadas por algunas de las principales catástrofes naturales registradas en diferentes regiones del mundo durante 2026. Terremotos, inundaciones, ciclones y otros fenómenos han marcado los primeros ocho meses del año, con emergencias que han alcanzado desde cientos de miles de personas hasta poblaciones enteras en varios países.

Entre los acontecimientos de mayor impacto están los terremotos registrados en Venezuela y Colombia. En territorio venezolano, los balances recopilados por organismos internacionales dan cuenta de más de 6.000 fallecidos y 16.000 heridos. En Colombia, de acuerdo con el último reporte del Gobierno Nacional, más de 300 personas murieron y alrededor de 4.500 resultaron heridas tras el terremoto del 10 de agosto.

A estos se suma una de las emergencias más recientes. El colapso de un glaciar entre Nepal y el Tíbet desencadenó una avalancha y posteriores inundaciones que, hasta el 28 de agosto, habían dejado más de 500 fallecidos y más de 90.000 personas afectadas, según los balances recopilados por Reuters y organismos humanitarios. Al tratarse de una emergencia todavía en desarrollo, las cifras podrían continuar cambiando.

El impacto también se ha reflejado en fenómenos con una mortalidad menor, pero con una enorme cantidad de población alcanzada. A comienzos de año, las intensas lluvias e inundaciones en el sur de África afectaron a cerca de 1,3 millones de personas en seis países, según la Organización Mundial de la Salud. Mozambique concentró aproximadamente la mitad de esa población.

Los acontecimientos analizados muestran, sin embargo, que hablar de catástrofes naturales no significa hablar de un mismo tipo de fenómeno ni de una misma causa. Mientras los terremotos responden principalmente a procesos tectónicos, inundaciones, ciclones, lluvias extremas y fenómenos relacionados con el hielo están determinados por dinámicas atmosféricas, oceánicas y ambientales diferentes.

Esta diferencia cobra relevancia ante una pregunta que suele aparecer después de grandes emergencias: ¿qué relación tienen con el cambio climático? En el caso de los terremotos, su origen tectónico impide establecer esa relación. Para fenómenos meteorológicos e hidrológicos, en cambio, el calentamiento del planeta puede modificar algunas de las condiciones bajo las cuales se desarrollan o intensifican.

Esto tampoco significa que una inundación, un ciclón o el colapso de un glaciar puedan atribuirse automáticamente al cambio climático. Determinar su influencia requiere estudiar individualmente cada acontecimiento, las condiciones que lo precedieron y la evidencia científica disponible, especialmente los análisis que permiten establecer si el calentamiento global hizo un fenómeno más probable o intenso.

Los primeros ocho meses de 2026 dejan así una sucesión de grandes emergencias alrededor del planeta. Más allá de sus cifras, entender qué las produjo y cuáles pueden estar siendo influenciadas por las transformaciones del clima permite separar dos conceptos que con frecuencia se confunden: la ocurrencia de una catástrofe natural y el papel que el cambio climático pudo tener en su magnitud.

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